Las ‘pequeñas’ diferencias entre Perú y Chile

Perú está como su entrenador. No cerca de la ‘magia’ que la gente tanto desea, sino cojeando. Mirando el final del camino, pero con pocas fuerzas para demostrar que vamos a llegar. Muchos dirán que los partidos amistosos solo sirven para darle ritmo a los que no juegan o para acondicionar a los que serán titulares o generar un ingreso a las arcas de las federaciones. Pero en Arica, quedó demostrado que los amistosos también enseñan otras cosas. Como el tipo de jugador que un torneo alumbra.

El Descentralizado peruano puede poseer un nivel de regular para abajo, pero por ahora es menor al que se juega en el país sureño. Empecemos por algo sencillo: la palabra ‘polifuncional’. Aquí algunos medios la utilizan mucho, pero lo cierto es que tenemos muy pocos jugadores con esa característica. Si un jugador como Álvaro Ampuero es un volante interesante, y a la vez un marcador zurdo que se defiende, ya pensamos que puede jugar en todas las posiciones. Falso. Ayer Ampuero naufragó por el centro y solo se sintió cómodo cuando asomó en la banda zurda.

Aldo Corzo es lateral derecho, y realmente sin destacar. En Arica jugó de volante y casi no existió. No es mal jugador, pero su puesto es uno. En el lado chileno, Junior Fernandes hizo daño por las dos bandas, mientras Rodrigo Millar se paró como enganche siendo centro delantero y no desentonó. Y el ejemplo puede irse al extranjero también. Mientras Juan Vargas sufre cuando es marcador, Mauricio Isla es el mejor jugando de lateral y volante. Rinaldo Cruzado, otro titular en Perú, es volante de contención y punto. En cambio, Arturo Vidal (Juventus) puede jugar en el centro, a la derecha, a la izquierda y en la zaga central.

Perú no tiene jugadores polifuncionales. Tiene elementos que pueden salvar un incendio, y con el riesgo de quemarse. De allí que venga la segunda crítica. Para Markarián vale experimentar con un 3-5-2, un 4-5-1 o lo que sea. Pero teniendo cerca una fecha crucial en las Eliminatorias, yjugadores en su mayoría sin ritmo, ¿no era acaso mejor plantear el partido con el sistema que él piensa mandar ante Colombia y con jugadores que estén pasando un mejor momento?

Ahora hablemos de los nombres: Salomón Libman anda muy mal en Alianza, y lo mismo pasa con Cristian Ramos. Ambos arrancaron. Corzo no juega en la San Martín e inició, al igual que Michael Guevara. Interesante lo de Jhon Galliquio, Yotún y Ampuero. Pero eso no basta. Chile mejoró desde su parte táctica hasta en su manera de jugar con la llegada de Marcelo Bielsa. Se repotenció, dio otro matiz a sus jugadores que hasta hoy les dura. Nosotros no tuvimos esa suerte.

La selección jugó en Arica uno de sus peores partidos y eso asusta porque el mes eliminatorio de junio se acerca de manera veloz, y quizás nos tome cojeando. Algo que podría tirarnos al piso sin mucho esfuerzo.

Carlos Bernuy Flores
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